

Poco avance.
Trabajaba todo el día.
Pero seguía en
el mismo lugar.
Era cadete en una empresa. Me pasaba el día en la calle, en una camioneta a la que ni siquiera le funcionaba el aire acondicionado.
Ganaba $500.000 al mes y me lo gastaba los fines de semana en aparentar una vida que no tenía. Veía a otros viviendo como yo quería, pero el miedo a empezar algo propio me dejaba quieto.
“No tenía una guía, ni contactos, ni sabía cómo salir de esa situación.”
Hasta que me cansé. Encontré la compra y venta, me interesó y decidí entrar a una mentoría.


